La dulzura de tus labios y lo exquisito de tus besos no tiene comparación alguna. Cuando te beso empiezo a sentir tal frenesí que no quisiera parar. Me provoca tanta alegría besar tus deliciosos labios.
El
reflejo de mi rostro en medio de tus ojos suscita una sensación apacible en mí,
como si estuviera dentro de tu mirada que dicha la mía de poder perderme en
ella.
Tus
manos, amo la manera de cómo acaricias mi rostro con esas manos tan bellas,
sentir como la temperatura de tus manos se funde con las mías y juntas crean un
calor tan confortante. Me encanta que me toques.
No
prometo darte lo que todos prometen el cielo y las estrellas y todo lo demás
del ejército celestial. En realidad no puedo aunque lo deseara. Solo puedo
darte el corazón de esta simple mujer, quererte y quizás no pueda darte las
estrellas pero hare lo posible que cuando estemos juntos logre hacer que las
veas.
Te
quiero vida mía, me encanta cada cosa que viene de ti.
La
simpleza de estas palabras, son para expresar lo feliz que soy a tu lado, y lo
especial que me haces sentir algo que nadie jamás había logrado.
Solo
te digo que desde que te vi me gustabas.
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