Ves cómo es mucho mejor el vino...
El sabor es sutil, el efecto impertinente y la sensación perdura. Las sonrisas se aplastan delicadas sobre los labios y las miradas súbitamente parecen menos locas.
Ves cómo es mejor estar ebrio cuando no extrañas, cuando no tienes nada que perder; cuando no hay heridas que sanar, ni costras que arrancarse.
El sabor es sutil, el efecto impertinente y la sensación perdura. Las sonrisas se aplastan delicadas sobre los labios y las miradas súbitamente parecen menos locas.
Ves cómo es mejor estar ebrio cuando no extrañas, cuando no tienes nada que perder; cuando no hay heridas que sanar, ni costras que arrancarse.
Un día ven y róbame el aliento mientras callas los gritos de
mi boca con tus labios. Un día ven y arráncame con las uñas las lágrimas que se
me quedaron como femas en mis pulmones atoradas.
Un día que tengas el valor ven y tómame como el vino en un vaso. Sin elegancia ni permiso, sin ceremonia, ni apariencias. Tómame de un trago, bébeme y hazme eterna en tus brazos…
Un día que tengas el valor ven y tómame como el vino en un vaso. Sin elegancia ni permiso, sin ceremonia, ni apariencias. Tómame de un trago, bébeme y hazme eterna en tus brazos…